Las ciclistas destruyeron su cafetería y huyeron sin pagar pero una llamada cambió sus vidas
La cafetería de Julián estaba situada junto a una carretera costera, en una zona urbana donde los ciclistas solían detenerse después de recorrer varios kilómetros. Era un establecimiento moderno, luminoso y acogedor, con mesas de madera clara, grandes ventanales y un aroma constante a café recién preparado. Julián, su propietario, tenía 45 años. Su cabello … Leer más