Despreció a un humilde minero sin imaginar que era el mayor proveedor de esmeraldas del país
Don Anselmo llevaba más de treinta años trabajando en las minas. Sus manos agrietadas, su rostro curtido por el sol y sus botas desgastadas eran el reflejo de una vida dedicada al esfuerzo. Aunque había conseguido construir un negocio importante como proveedor de gemas preciosas, nunca había dejado atrás su sencillez ni la costumbre de … Leer más